Como todos sabéis, mis niños van creciendo, uno tiene 6 años y la otra 8, casi 9.. y se acerca el momento de explicarles ciertas cosas.. ¿Quienes son los Reyes Magos?, ¿Existen realmente?.. Uff, ¿qué problema! Porque yo ya no recuerdo cómo me lo explicaron a mí.. desde luego no fue suavemente, eso sí lo sé.
Pues, indagando en este mundillo de Internet he encontrado una forma linda de contárselo a niños, a ver qué os parece:
- Cuando el Niño Dios nació, tres Reyes que venían de Oriente guiados por
una gran estrella se acercaron al Portal para adorarle. Le llevaron regalos
en prueba de amor y respeto, y el Niño se puso tan contento y parecía tan
feliz que el más anciano de los Reyes, Melchor, dijo:
- ¡Es maravilloso ver tan feliz a un niño! Deberíamos llevar regalos a todos
los niños del mundo y ver lo felices que serían.
- ¡Oh, sí! -exclamó Gaspar-. Es una buena idea, pero es muy difícil de
hacer. No seremos capaces de poder llevar regalos a tantos millones de niños
como hay en el mundo.
Baltasar, el tercero de los Reyes, que estaba escuchando a sus dos
compañeros con cara de alegría, comentó:
- Es verdad que sería fantástico, pero Gaspar tiene razón y, aunque somos
magos, ya somos ancianos y nos resultaría muy difícil poder recorrer el
mundo entero entregando regalos a todos los niños. Pero sería tan bonito.
Los tres Reyes se pusieron muy tristes al pensar que no podrían realizar su
deseo. Y el Niño Jesús, que desde su pobre cunita parecía escucharles muy
atento, sonrió y la voz de Dios se escuchó en el Portal:
- Sois muy buenos, queridos Reyes Magos, y os agradezco vuestros regalos.
Voy a ayudaros a realizar vuestro hermoso deseo. Decidme: ¿qué necesitáis
para poder llevar regalos a todos los niños?
- ¡Oh, Señor! -dijeron los tres Reyes postrándose de rodillas.
Necesitaríamos millones y millones de pajes, casi uno para cada niño que
pudieran llevar al mismo tiempo a cada casa nuestros regalos, pero. no
podemos tener tantos pajes., no existen tantos.
- No os preocupéis por eso -dijo Dios-. Yo os voy a dar, no uno sino dos
pajes para cada niño que hay en el mundo.
- ¡Sería fantástico! Pero, ¿cómo es posible? -dijeron a la vez los tres
Reyes Magos con cara de sorpresa y admiración.
- Decidme, ¿no es verdad que los pajes que os gustaría tener deben querer
mucho a los niños? -preguntó Dios.
- Sí, claro, eso es fundamental - asistieron los tres Reyes.
- Y, ¿verdad que esos pajes deberían conocer muy bien los deseos de los
niños?
- Sí, sí. Eso es lo que exigiríamos a un paje -respondieron cada vez más
entusiasmados los tres.
- Pues decidme, queridos Reyes: ¿hay alguien que quiera más a los niños y
los conozca mejor que sus propios padres?
Los tres Reyes se miraron asintiendo y empezando a comprender lo que Dios
estaba planeando, cuando la voz de nuevo se volvió a oír:
- Puesto que así lo habéis querido y para que en nombre de los Tres Reyes
Magos de Oriente todos los niños del mundo reciban algunos regalos, YO,
ordeno que en Navidad, conmemorando estos momentos, todos los padres se
conviertan en vuestros pajes, y que en vuestro nombre, y de vuestra parte
regalen a sus hijos los regalos que deseen. También ordeno que, mientras los
niños sean pequeños, la entrega de regalos se haga como si la hicieran los
propios Reyes Magos. Pero cuando los niños sean suficientemente mayores para
entender esto, los padres les contarán esta historia y a partir de entonces,
en todas las Navidades, los niños harán también regalos a sus padres en
prueba de cariño. Y, alrededor del Belén, recordarán que gracias a los Tres
Reyes Magos todos son más felices.
Se trata de un lugar de encuentro con mis estudiantes..los que ya se fueron y los que aún están conmigo.. Pero no es sólo eso..los proyectos son grandes, aunque de momento sólo son proyectos. Espero la contribución de todos a crear algo curioso
martes, 7 de diciembre de 2010
viernes, 3 de diciembre de 2010
LEYENDAS DE TODOS LOS TIEMPOS
¿Quién no ha oído hablar del Ratoncito Pérez, ese ser pequeño que se lleva los dientes de leche de los niños?. Sé que en vuestros países tiene otros nombres y que no es un ratón.. pero si recuerdas la película de Stuart little seguro que puedes imaginar a su primo el ratroncito Pérez.
De todas formas, para que no penséis que es una invención mía, aquí tenéis una reseña de gente más experta que yo en estos temas:
¿Cuál es el origen del ratoncito Pérez?
El ratoncito Pérez es un personaje muy popular entre los niños hispanoamericanos y españoles. Según la leyenda, cuando en la infancia se nos cae un diente, tenemos que colocarlo debajo de la almohada para que, mientras dormimos, el ratoncito Pérez cambie el diente por un regalo o una moneda.
Según algunas fuentes, el origen de este querido personaje se remonta a 1894; cuando el jesuita Luís Coloma recibió el encargo de escribir un cuento para Alfonso XIII, que por aquel entonces contaba con 8 años y recientemente había perdido un diente.
El cuento narraba la historia de un ratón que vivía en una caja de galletas junto con su familia, en el número ocho de la calle Arenal de Madrid. El pequeño ratoncito Pérez se escapaba a través de las cañerías para llegar a las habitación de Bubi I -apodo con que la Reina María Cristina llamaba a su hijo Alfonso- y a la de otros niños más pobres. El simpático roedor era descrito como un ratón muy pequeño, con sombrero de paja, lentes de oro, zapatos de lienzo y una cartera roja colocada a la espalda.
Por otro lado, existe la teoría de que la leyenda del ratoncito Pérez proviene del siglo XV. En época de crisis, la gente que vivía en el campo comenzó a cazar ratas para comérselas, ya que por un lado suponían un grave peligro para sus cosechas y por otro tenían algo que llevarse a la boca. Sabiendo que a las ratas les encantaba el queso, los campesinos empezaron a arrancarse los amarillentos dientes para utilizarlos como cebo. Sin embargo, si seguían así se iban a quedar sin muelas, así que comenzaron a coger los dientes de leche de los niños. Como recompensa, los pequeños recibían un regalito por parte de los mayores.
De todas formas, para que no penséis que es una invención mía, aquí tenéis una reseña de gente más experta que yo en estos temas:
¿Cuál es el origen del ratoncito Pérez?
El ratoncito Pérez es un personaje muy popular entre los niños hispanoamericanos y españoles. Según la leyenda, cuando en la infancia se nos cae un diente, tenemos que colocarlo debajo de la almohada para que, mientras dormimos, el ratoncito Pérez cambie el diente por un regalo o una moneda.
Según algunas fuentes, el origen de este querido personaje se remonta a 1894; cuando el jesuita Luís Coloma recibió el encargo de escribir un cuento para Alfonso XIII, que por aquel entonces contaba con 8 años y recientemente había perdido un diente.
El cuento narraba la historia de un ratón que vivía en una caja de galletas junto con su familia, en el número ocho de la calle Arenal de Madrid. El pequeño ratoncito Pérez se escapaba a través de las cañerías para llegar a las habitación de Bubi I -apodo con que la Reina María Cristina llamaba a su hijo Alfonso- y a la de otros niños más pobres. El simpático roedor era descrito como un ratón muy pequeño, con sombrero de paja, lentes de oro, zapatos de lienzo y una cartera roja colocada a la espalda.
Por otro lado, existe la teoría de que la leyenda del ratoncito Pérez proviene del siglo XV. En época de crisis, la gente que vivía en el campo comenzó a cazar ratas para comérselas, ya que por un lado suponían un grave peligro para sus cosechas y por otro tenían algo que llevarse a la boca. Sabiendo que a las ratas les encantaba el queso, los campesinos empezaron a arrancarse los amarillentos dientes para utilizarlos como cebo. Sin embargo, si seguían así se iban a quedar sin muelas, así que comenzaron a coger los dientes de leche de los niños. Como recompensa, los pequeños recibían un regalito por parte de los mayores.
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